LOS DELITOS EN LA ZONA AEROPORTUARIA ESTADO VARGas
¿Cifras bajas? ¿Que el delito en las inmediaciones del
principal aeropuerto de país representan cifras bajas? es una de las
afirmaciones más irresponsables que se hayan dado con relación al nocivo ambiente
que imperara en áreas que circundan la entrada más importante del pais….Estas
cifras no son bajas..son escandalosas y que con su caras de “yo no fui” no van
a pretender en minimizar el fenómeno. Un aeropuerto que de internacional muy
progresivamente quedará como nacional y gradualmente degradará en otro huerto
familiar, impulsado quizas por su pauperrima condiciones de operatividad e incompetividad
con otros aeropuertos internacionales del área sur para no incluir el centro y
norte de américa ni mucho menos Europa.
A las mínimas condiciones en que se desarrollan sus
operaciones se le ha de agregar a la no menos condición de las aeronaves que
bajo el patronato del Estado venezolano se encuentran inhibidas por
desactualización de volar internacionalmente.
En su parte que corresponde a las operaciones aereas:
Embarque y desembarque de pasajeros por siempre ha existido una profunda
inseguridad con relación a los intereses de los pasajeros, las violaciones a
sus propiedades han sido el “pan de cada día” el raterismo desmesurado ha sido
inclemente, la pauperima selección por parte de las empresas responsables del
personal que estaría a cargo de estos servicios ha sido la principal causa;
pareciese que tal conducta permisiva forma parte subrepticiamente del salario
que le pagasen, algo así como el derecho “compulsivo” a la propina un
“rebusque” permitido. Pero en estas viles acciones, estan comprometido otros
sectores vinculados a la seguridad aeroportuaria y alguno que otro funcionario
nacional. Amparados en los millonarios contratos a las empresas aseguradoras
que les afianza en caso de demandas legales, estas nausabundas conductas
El Aeropuerto Internacional de Maiquetía “Simon Bolivar”
ha venido siendo cercado por las decisiones del Estado Venezolano, tomadas bajo
la administración de éste gobierno dizque “socialista”, han minimizado su
ámbito de operaciones que dentro de poco, los prototipos últimos de aeronaves
no podrán aterrizar ni mucho menos despegar de éste Aeropuerto, acarreándonos
ésta situación un severo cuadro de merma en los ingresos a favor del Estado ya
deprimidos estos, por efecto de la centralización. Al aeropuerto le blindaron o
castraron su posibilidad de expansión, creando y sosteniedo urbanismos que en
otroras oportunidades estaban destinados a ser transferidos a otras geografias
del Estado.
Por su parte Norte, el desarrollo de la comunidad de Mare
inhibe su expansión por el conjunto residencial desarrollado; por su parte
Oeste, quizas la más grave, una nueva urbanización compuesta de comunidades
afectadas según por el deslave que con su sin número de vicios lo que ha
invadido el perimetro interno del Aeropuerto que seguramente viola normas
internacionales con relación a la seguridad aerea, en donde además de los
innumerables delitos señalados por los declarantes gubernamentales, habrá que
añadirle la serie de asesinatos de los cuales la prensa se ha hecho eco, hechos
materiales ocurridos dentro de sus inmediaciones, con la participación de
sujetos advenidos recientemente de esos enclaves periféricos que el gobierno
concientemente les fijó o apostó dentro de sus inmediaciones.
Ese número de delitos y sus distintas modalidades estan
muy distantes del ambiente que se respiraba en el aeropuerto y sus
inmediaciones en pocos meses atrás. Esto, no formaba parte del gentilicio
guaireño.
Poco tiempo pasará para darnos cuenta del daño politico,
social y economico que le han ocasionado al Estado Vargas, estos dirigentes administradores
que en la menor oportunidad se iran de estos suelos porque ellos saben a lo que
vinieron hacer, hicieron, hacen y seguiran haciendo si los dejamos; en
detrimento de nuestro territorio, de su ambiente, de nuestra economía y paz
social. Las invasiones programadas, al mejor estilo de los “marielitos” cubanos
así como de “indeseables coleados” dentro de las desgracias, haran imposible la
convivencia pacífica de los citadinos vargacianos. Quieren llenarnos de lo
pesado, de lo inadmisible para cohabitar con ciertas urbanizaciones cercanas a
los nuevos y viejos ricos. No es cuestión de discriminación, es simplemente
cuestión de educación y formación. “Cada oveja con su pareja”
La Guayra seguirá siendo el
patio trasero de la república.